Periodización en el ciclismo o deportes de resistencia - Cargas regulares

Modelos de planificación en deportes de resistencia
 
Hablar de modelos de periodización es como hablar del camino a seguir en el mapa para llegar a un destino.
Tenemos que marcar bien pues esta ruta, la cual siempre será importante que tenga unas fases o partes para que el destino donde queremos llegar sea en las mejores condiciones.


Empezaremos por el macrociclo, que será la unidad de programación que almenos comprende un pico de forma. Si queremos estar en forma o competir al máximo de aquí 18 semanas, este período sería el macrociclo.
 
La siguiente unidad de clasificación que dividiríamos estas 18 semanas sería el mesociclo, que englobaría de 3 a 6 semanas y donde se pueden fijar objetivos específicos para cada mesociclo.

Tendremos diferentes tipos de mesocicles:  base o acumulación, específicos, competitivos, transitorios... todos ellos persiguiendo un objetivo en concreto en función del momento de la temporada que estamos.


Dentro del mesociclo encontramos los microciclos, de 5 a 10 días, serian la penúltima estructura más precisa en el entrenamiento. También pueden tener sus propios objetivos que irán enfocados a lograr los objetivos de ese mesociclo.

De estos microciclos también tendremos diferente tipologia:  ajuste, carga, impacto, competitivo, precompetitivo, transitorio... 
 
Finalmente tenemos la sesión de entrenamiento, la ultima unidad de planificación y la que afecta al día a día del deportista. Podemos hablar de que la organización y distribución de la sesión irá en función del objetivo y tipo de ese microciclo.
 
Conociendo las partes que engloban la periodización podemos hablar de los modelos de periodización. Serán los “patrones” de cómo vamos a estructurar las cargas de trabajo, que irán siempre a criterio del preparador con la experiencia y formación previa que tenga y los resultados obtenidos con cada modelo.

Todos estos modelos se regirán por varios principios del entrenamiento que llevarán al deportista a su mejor rendimiento. Estos principios podrían ser:

  • Principio de sobrecarga - Tendrá relación con que el estimulo de entrenamiento alcanze el umbral de esfuerzo y no superar el nivel máximo de tolerancia.
  • Principio de reversibiilidad - El efecto residual hace referencia a la durabilidad de una adaptación que se ha conseguido en el organismo del atleta durante un período de tiempo preciso (Issurin et al. 2001)
  • Principio de individualización - Cada deportista es diferente y cada uno de ellos tiene una forma de tolerar las cargas de entrenamiento diferente, con menor o mayor experiencia prévia que deberemos tener en cuenta a la hora de periodizar.

Una vez dicho estos principios hablaremos del modelo más antiguo: la periodización tradicional de Matveev (1964). Sus principales características es que se desarrolla una base amplia, con un incremento a posterior de la intensidad de los trabajos de resistencia para llegar a la competición.


Esta base se centra en una acumulación progresiva del volumen de entrenamiento, reduciendo después para dar paso a la intensidad. La distribución de la carga de trabajo seria de forma regular y simultanea, donde se compaginan diferentes trabajos en un mismo mesociclo o microcilo. Todo esto tiene un cáracter ondulante en los cambios biológicos y sociales del ser humano.

Requiere una duración de los ciclos (24 a 48 semanas) y fases (6 a 10 semanas)  relativamente altos. Permite programar entre 1 y 3 picos de forma anual pero presente grandes problemas para mantener los efectos residuales en las fases de tapering o afinamiento previos a la competición.

Podrían aparecer problemas de interferencia en el desarrollo simultáneo de muchas capacidades (cargas regulares y simultáneas) ya que no se da suficiente tiempo o espacio para recuperar algunas sesiones y con la siguiente de otra capacidad, lo que difucultará este trabajo de mejora o mantenimiento.

Puede resultar útil en deportistas de categorias inferiores: cadetes, juveniles... será útil para deportistas que no sean própiamente de alto rendimiento deportivo o en este caso, para periodizar una temporada con un objetivo muy claro y el resto con objetivos secundarios, por ejemplo: preparación para un Tour de Francia con pruebas previas de menor releváncia en el calendario del ciclista como puede ser Dauphine, Tour de Romandia, etc...


Dentro de los modelos tradicionales existen algunas variables, como es el modelo de alta intensificación de Tshiene, donde la oscilación continua entre la potencia y el volumen, permite al deportista mantener un estado de forma optimo en periodos prolongados de tiempo, sin llega a la máxima forma posible pero si mantener un rendimiento óptimo durante más tiempo que el propio modelo tradicional de Matveev.