Vías metabólicas

Como sabemos hay ciclistas que van mejor en llano y otros que van mejor en subida. Unos a los que se les dan bien las subidas cortas y otros las largas. Algunos que pueden hacer un esprint muy potente y otros a los que les cuesta mucho arrancar fuerte. ¿Cuáles son las diferencias entre estos ciclistas?


El cuerpo humano tiene varias vías que puede usar para la obtención de la energía necesaria para desarrollar una actividad física. Estas vías se pueden dividir entre aeróbicas y anaeróbicas, siendo la diferencia clave entre las dos, el uso o no del oxígeno, obtenido a través de la respiración pulmonar, en el proceso bioquímico a través del cual se obtiene la energía.

 
Dentro de las vías aeróbicas encontramos dos tipos diferentes, la aeróbica lipolítica (oxidación de grasas) y la aeróbica glucolítica (oxidación de carbohidratos). La aeróbica lipolítica es la vía más lenta para generar energía por unidad de tiempo, pero también es la más eficiente ya que por la misma cantidad de combustible es la que genera más energía y además los depósitos de ácidos grasos de nuestro cuerpo son prácticamente inacabables, por lo tanto, es clave en pruebas de utraresistencia donde estaremos ejercitándonos durante largos períodos de tiempo. Por otro lado, mediante la vía aeróbica glucolítica se puede generar más energía por unidad de tiempo que la descrita anteriormente, pero cuenta con un inconveniente respecto a esa y es la limitación de sus depósitos. Ya que el vaciado completo de estos, puede producirse tras un esfuerzo aeróbico máximo de unos 90 o 120 minutos. Esta es la causa de que mucha gente sufra un fuerte bajón tras el kilómetro 30 de carrera a pie de un maratón por ejemplo.


En relación a las vías anaeróbicas también se pueden diferenciar dos tipos en función del substrato utilizado. La siguiente en producción de energía por unidad de tiempo es la vía anaeróbica láctica que también usa carbohidratos (glucógeno) como combustible, pero sin oxígeno y generando el ya conocido lactato. Los depósitos de esta vía suelen vaciarse tras unos 60 segundos de ejercicio máximo. Por último, la vía anaeróbica aláctica usa como combustible la fosfocreatina con una capacidad de producción de energía muy alta pero solo una disponibilidad de combustible durante unos 6-10 segundos.  


Estas cuatro fuentes de energía se combinan siempre, en mayor o menor medida, para dar el total de energía útil del cuerpo en función de la duración e intensidad del esfuerzo. Por ejemplo en un esfuerzo máximo de 30segundos, la contribución anaeróbica puede ser de un 75% mientras que la aeróbica del 25%, siendo predominante el sistema anaérobico láctico. En cambio en un esfuerzo máximo de 10minutos, el sistema aeróbico aportaría aproximadamente un 90% de la energía siendo predominante la via aeróbica glucolítica. Ahí está una de las claves de que haya ciclistas que, como hemos introducido al principio del artículo, toleren mejor unos tipos de duraciones o otras. Hay un gran componente genético en la capacidad de utilización de energía por medio de las diferentes vías, por esta razón dos ciclistas diferentes que entrenen exactamente igual no tendrán exactamente las mismas características, aun así, este hecho es muy entrenable.