Tapering o afinamiento

Cuando se acercan las competiciones principales del deportista que tiene marcadas en su calendario desde principios de temporada es cuando debemos “hacer cambios” en lo que hacemos habitualmente. Si no, es fácil llegar cansado o con malas sensaciones a las pruebas que deseamos rendir.
Es por eso, que existe el proceso de afinamiento o tapering, donde nos permite llegar en nuestras mejores condiciones para rendir el máximo ese día importante.
 
Ante todo, debemos tener en cuenta el proceso de adaptación que surge en nuestro cuerpo delante de cualquier carga, aunque si debemos vigilar, la intensidad de esta carga. Para esto, H. Seyle en 1957 descubrió que pasaba en nuestro cuerpo delante de un estimulo fisiológico, sea un entrenamiento, una deuda energética, etc… 

Delante de este proceso, podemos ver que ante un estímulo, hay una bajada de rendimiento causada por la fatiga, pero después a medida que avanza el tiempo y se disminuye la intensidad del estimulo, hay una fase de recuperación y supercompensación más adelante, donde deberíamos estar en el momento de competir los días que nos interesa.
 
Entenderemos pues, que el tapering es la reducción sistemática y progresiva del entrenamiento a medida que se acerca una competición importante, para buscar esta supercompensación.
 
En este proceso de tapering, se mantiene la intensidad en la mayoría de trabajos e incluso se puede incrementar, pero si se reduce el volumen del entrenamiento.
El proceso puede durar de 6 a 21 días, siempre en función de la duresa de la competición y la carga previa que lleva el deportista.


Este proceso de “afinamiento” que sufre el deportista produce una serie de cambios a nivel fisiológico en el organismo del deportista.
Los principales cambios que podemos encontrar en el organismo de los deportistas son:
-       Aumento de la hemoglobina y por lo tanto, un mayor transporte de oxigeno a nuestros músculos. Yamamoto (1988)
-       Mantenimiento o pequeño aumento del Consumo máximo de oxigeno (Vo2max).
-       Aumento de las reservas de glucógeno en el músculo esquelético.
-       Mayor capacidad de soportar el tiempo hasta el agotamiento. Shepley (1992).
-       Aumento de la fuerza muscular entre un 10 y 20%.  Trappe (2000)
 
Para controlar mejor el tapering, para cualquier entrenador debemos tener presente el control de cuatro variables para que el proceso sea el correcto:
-       Tiempo de tapering que llevamos y que queda.
-       Intensidad de las sesiones del microciclo o semana.
-       Volumen de la sesión y volumen total de la semana o microciclo.
-       Frecuencia de sesiones por semana.
 
Una correcta planificación de un proceso de tapering debería tener en cuenta esta secuencia para poder obtener el rendimiento correcto en las competiciones que se engloban dentro de ese proceso:
-       Reducción de entre un60 a 40% del volumen de trabajo de forma progresiva. Fenómeno de regeneración.
-       Reducción progresiva de las sesiones semanales.
-       Mantener intensidades altas en algunas sesiones de entrenamiento de la semana: 70-85% del Vo2max (en periodo competitivo) con trabajos fraccionados.
-       Tener presente la densidad de la carga, o lo que es lo mismo, la relación entre trabajo / descanso dentro de la sesión. Sería la recuperación que tenemos entre series. Podemos empezar con recuperación iguales o superiores al tiempo de serie pero ir reduciendo esta para dar paso a recuperación más cortas o incompletas en algunos casos, en función de lo que buscamos.
 
Finalmente hay que tener en cuenta que estamos delante de distintos tipo de deportistas, pero en el caso de deportistas aficionados, que no se dedican a esto, el proceso de tapering se reduce de 6 a 15 días. Todo esto vendrá ligado en las cargas previas que haya podido realizar el deportista, si es una persona que no puede entrenar mucho volumen el tapering se puede ver reducido con otro deportista que entrena el doble de horas que el primero.
 
Cada cuerpo también tiene una respuesta individual al tapering y hay que tener presente que lo que funciona para un deportista, no puede funcionar de la misma forma para otro o al revés.  Hay que tener presente que lo mejor para diseñar un proceso de tapering es tener asesoramiento  externo por parte de un preparador cualificado y supervise de forma objetiva estos procesos.