Cambios con la calor

Estamos en un momento del año en que hay cambios de temperatura...

¿Qué puede pasar?

Últimamente sientes que rindes un poco peor. Has revisado tus entrenamientos, tu alimentación y otros factores en busca de un culpable, pero no has hallado nada.

¿Te has planteado la época en la que estamos? Sí, aunque no está siendo el inicio de año mas estable climáticamente, el termómetro va subiendo poco a poco y esto te está afectando, aunque no sepas por qué. El rendimiento ciclista puede verse reducido con el calor principalmente por el aumento de la temperatura interna, cerebral y de la piel.

Esto pone en marcha procesos de termorregulación, siendo la sudoración el principal mecanismo, que desencadenan en los siguientes efectos:

· Perdida de líquido, y con ello sodio, calcio y potasio. Minerales necesarios para una buena función muscular.

· Aumento de la frecuencia cardíaca por disminución del plasma sanguíneo.

· Aumento de la percepción de esfuerzo ante intensidades inferiores, afectando a la volición.

· Descenso de la activación muscular por merma del sistema nervioso central.

No son efectos graves, pero no tomar medidas para contrarrestar estos cambios podría llevarte al agotamiento o fatiga térmica, y en casos mas graves hasta la enfermedad térmica. La principal medida que deberías de tomar es la de tratar de evitar la exposición prolongada al sol y al calor. Siempre que tengas la posibilidad, entrena a horas septentrionales y escoge rutas frescas que discurran por zonas sombrías y más protegidas del astro cálido.

No olvides la hidratación, bebe constantemente y no solo agua, utiliza bebidas o pastillas que aporten minerales. Si eres de los/las que les cuesta beber, utiliza trucos recordatorios que te obliguen a beber cada “x” minutos.

Si esperas a beber cuando tienes sed, puede ser demasiado tarde. Viste con prendas claras (reflejan una mayor cantidad de calor) y frescas (permiten la transpiración del calor), así como el uso de cremas protectoras (las hay específicas para actividad deportiva).

También puedes probar a realizar una adaptación paulatina al calor. Reduce los primeros días la intensidad y la exposición, y aumenta poco a poco los entrenamientos que realizas bajo estas condiciones.

Cuenta que, desde el inicio de un periodo de calor consecutivo, puedes necesitar de 4 a 5 días para notar los primeros cambios hasta 2 semanas para realizar una adaptación completa, siendo el descenso de la frecuencia cardiaca un buen indicador de estas adaptaciones.

Por último te dejamos un buen consejo: si tu próxima competición se realiza en una zona mucho más cálida a la que estás acostumbrado, quizás sea una buena estrategia viajar unos días antes para realizar una correcta aclimatación a donde vas a realizar la prueba.