Fuerza en jovenes

Quizás hayas contratado a un/a entrenador/a para tus hijos/as y te haya sorprendido ver que en la planificación hay una o varias sesiones de trabajo de fuerza. Si te han saltado las alarmas pensando que no es adecuado que jóvenes en edades tempranas realicen trabajo de fuerza, estas siguientes líneas te interesan.


Lo primero que debes saber es que no es perjudicial para tu salud. Los riesgos de lesión tan solo están justificados para un mal diseño de entrenamiento, que desatiende el estado madurativo y el nivel del o la joven. Siguiendo unas correctas directrices y bajo la supervisión de un/a profesional, el entrenamiento de fuerza no solo se considerado una actividad segura, sino que además puede contribuir a un menor riesgo de lesión durante la práctica deportiva.


Desde un punto de vista esquelético, durante la pubertad adolescente (momento en que los y las jóvenes adquieren del 30 al 50% del total de la masa ósea) las intervenciones de fuerza tienen el potencial de incremental aun mas la acumulación de masa ósea. Este proceso se explica mediante factores hormonales (mayor presencia de testosterona/estrógenos durante la actividad física) y factores mecánicos (el estrés del ejercicio favorece la aparición de osteoblastos que contribuyen a la creación de hueso).


Desde un punto de vista muscular, debes saber que los/las jóvenes tienen la misma o mayor capacidad de realizar fuerza en relación con su peso que un adulto. La edad de entre 1 y 2 años antes de la maduración, representa una ventana de oportunidad única en la que algunos mecanismos que favorecen las ganancias de fuerza alcanzan su pico, siendo especialmente favorecedor en la fuerza explosiva (factor de rendimiento en algunos deportes y modalidades de ciclismo).


Por tanto, trabajo de fuerza sí, en edades pre y puberales al ser esta una ventana de oportunidad única durante el desarrollo de estos. Eso sí, siempre bajo directrices y supervisión de un/a profesional.


Y no, no va a crecer menos por realizar trabajo de fuerza. Esto responde a un mito proceso de la desinformación y la falta de estudios. Se ha podido comprobar que el echo de que en las modalidades donde mas se trabaja la fuerza (como las diferentes modalidades de gimnasia) los y las deportistas sean mas bajos/as, responde a un proceso de selección natural (adolescentes mas bajos/as tienen una ventaja de peso y por tanto mas posibilidades de triunfar en la práctica deportiva) mas que a una consecuencia del entrenamiento de fuerza en sus rutinas de entrenamiento.