Periodo preparatorio general

“El periodo genérico es la época posterior al periodo transitorio, donde volveremos a empezar a trabajar plenamente en la bici para adquirir las habilidades básicas de la condición física: resistencia, fuerza y en menor medida la velocidad. Es el periodo del año donde debemos estar más tranquilos en cuanto a intensidad en la bici y sobretodo, socialmente un periodo rico al poder trabajar en grupo normalmente debida a la baja intensidad y alto volumen de los entrenamientos”
 
Es uno de los periodos más importantes de la planificación del deportista, esencial para consolidar las habilidades básicas anteriormente citadas, antes de pasar a trabajos de mayor intensidad.
Dicho periodo es de los más largos que tienen los ciclistas en la planificación anual y la forma del deportista irá progresando y experimentando cambios durante el desarrollo de la misma. Se planifica la temporada priorizando un trabajo genérico de base en bici de carretera, dejando un poco de banda el trabajo específico con la bici de la modalidad donde competiremos (BTT, CX, BMX…), para garantizar la estabilidad en cuando a la intensidad que debemos trabajar debido a un terreno más favorable con la “flaca”.
Es verdad que algunos atletas lo acortan por darle poca importancia y pasan a una nueva etapa de la planificación demasiado pronto.
 
Se puede dividir este periodo en dos / tres segmentos: base 1, base 2 y base 3, que serian los distintos mesociclos (unidad del entrenamiento de 3 a 6 semanas) donde el volumen de entrenamiento aumenta en cada segmento y la intensidad puede también aumentar un poco a medida que el período va progresando.
En dichos mesociclos se pueden encontrar fase de entrenamiento combinado y entrenamiento solo encima de la bici a medida que las primeras competiciones se van acercando.
Vamos a dar una breve descripción de cada segmento con sus principales finalidades:
 
-    Base 1: marca el inicio del aumento de volumen para mejorar la resistencia aeróbica, será a una intensidad de entre el 65-75% de la frecuencia cardiaca máxima, con concentraciones de lactato no superiores a los 2 - 2,5 mmol/l. Nos servirá para preparar el cuerpo para cargas de trabajo superiores a las que se planificaran en este periodo.
Se trabaja de forma combinada con trabajo alterno en el gimnasio para terminar de fomentar la base de Fuerza Máxima necesaria para la temporada deportiva, juntamente con salidas en bici a una intensidad como he dicho, baja-media.
 
-    Base 2: En este mesociclo se va dejando de forma progresiva el trabajo combinado y coge más protagonismo el trabajo encima de la bici, dando un mayor volumen al trabajo de resistencia aeróbica que ya iniciamos en el mesociclo anterior. A medida que este volumen aumenta, es el momento de buscar las famosas “grupetas” donde todo este trabajo se hace más llevadero, pero cuidado, debemos vigilar la intensidad de dichas “grupetas” ya que a veces nos puede producir un efecto contraindicado en nuestra progresión de volumen e intensidad. Como he dicho antes, es el momento más agradecido de la temporada a nivel social.
Este periodo no se deja de banda del todo el trabajo de gimnasio, el contrario, se busca una rutina de mantenimiento de la fuerza para no perder


-    Base 3: Ultimo mesociclo de esta unidad del entrenamiento que es el periodo genérico, donde el volumen semanal aumenta hasta el punto más alto de toda la temporada, con una pequeña progresión en la intensidad, donde se pueden empezar a poner algunas cuestas no muy largas (subidas de 10 a 15 minutos máximo) donde las podremos subir por encima del Umbral Láctico (2- 3,5 mmol/L. de lactato, 70-85% de la F. C. Máxima.), manteniendo la resta de la sesión dentro de la anterior intensidad (65-75% F. C. Máxima).


Es normal que en este periodo ya te notes con cierta forma física y con ganas de competir, debes tener paciencia aún, estamos terminando la base de tu temporada deportiva y no vale la pena pasarse antes de hora. Lo que si puedes notar es que tus salidas en grupo la media ha aumentado y vas mucho más cómodo en ellas.
En cuando al trabajo de fuerza, se mantiene la rutina de mantenimiento en el gimnasio y se puede ir prescribiendo trabajos de esta cualidad encima de la bicicleta, trabajando la resistencia a la fuerza en cuestas del 6 al 8% de pendiente, con trabajo fraccionado en cadencias bajas (40 - 55 rpm) sentado/a encima del sillín de la bici.
Añadir que no podemos dejar de banda el trabajo específico de la modalidad donde competiremos, por lo tanto, la bici de BTT, CX, BMX, Enduro no se debe dejar en ninguno de los tres segmentos del periodo de base, aun así es en el base 3 donde debemos incrementar el trabajo en la bici específica para después dar mayor trabajo especifico en el próximo periodo de entrenamiento.


Como podemos comprobar, dicho trabajo tiene una progresión en cuando al volumen y la intensidad de trabajo, fomentando unas bases solidas para desarrollar nuevas componentes del entrenamiento en el próximo periodo y facilitando la asimilación de estos trabajos.
Es importante disfrutar del momento de la temporada, donde seguramente, menos ímpetu de competición hay en nosotros y poder aprovechar estos entrenamientos más largos de resistencia para salir con nuestros compañeros y amigos de “grupeta”, dando un gran calibre social a la actividad.
 

También es un buen momento a medida que este periodo va avanzando para realizar una prueba de esfuerzo y comprobar que nuestros parámetros fisiológicos y de salud están correctos e incluso pueden haber mejorado, como una analítica de sangre antes de empezar el periodo de base 1 o justo cuando lo hemos empezado, para comprobar como están nuestros valores después de un periodo de descanso como es el periodo transitorio.

Por lo tanto y a modo de conclusión, debéis dar la máxima importancia en este periodo ya que es el fundamento de la nueva temporada deportiva, trabajando las cualidades más importantes para el ciclismo. No tengáis prisa, divertiros y disfrutad de las salidas, sin esto el ciclismo no seria lo que es actualmente a nivel social.